barnizado

 

Una vez terminado y lijado nuestro proyecto pasamos a la fase final del mismo, el barnizado o lacado, según tengamos previsto uno u otro tenemos diferentes técnicas para realizarlo, las cuales intentaremos dejar matizadas en este apartado.

TEÑIDO DE LA MADERA.-

El teñido se hace de varias maneras, con anilinas naturales al agua o alcohol, con tintes hidro-alcoholicos, o químicos, es indispensable disponer de varios colores para mezclar.

Bien empecemos por los primeros :

 

El mas corriente es la nogalina, esta nos proporciona un tono oscuro (no negro) y suele ser un poco la base de donde partiremos para las mezclas a aplicar en maderas que queramos darles un tono nogal, si lo que queremos es sacar tonos caobas usaremos anilinas rojas y completaremos el tono con tierras pardas o amarillas, es conveniente que el agua esté templada, ya que si está muy fría nos dará mas trabajo diluirla, también conviene hacer una cantidad mayor de la que pensemos usar, pues si nos quedamos cortos, igualar el tono de nuevo va a resultar muy difícil.

 

Los tintes hidro-alcoholicos suelen estar ya preparados para su uso, OJO!! suelen venir concentrados y hay que tener cuidado no pasarse con el color, para su preparación suele tener el mismo fabricante disolventes ya preparados, pues estos son una mezcla de agua y alcohol en diferentes cantidades, también podemos usarlos solo con agua pero tardan mas en secar.

Los químicos también vienen ya preparados para su uso y suelen tener una gran variedad de colores, tanto primarios como imitando a diferente tipos de madera, suelen venir concentrados y se preparan con disolventes de tipo universal o el recomendado por el fabricante.No todos los tintes dan el mismo resultado en la misma madera ya que unos pueden resaltar la veta y otros pueden volverla opaca, te recomiendo consultar nuestra sección de maderas donde te explicamos el que mejor se comporta con cada una. Bien empecemos a teñir nuestro trabajo:

PREPARACIÓN:

Para dar con el tono que queremos necesitaremos previamente separar un trozo de madera del mismo tipo que vamos a teñir, ya que lo usaremos para ir probando el color según vamos aplicando tonos.

En un recipiente preparamos el agua o disolvente que vallamos a usar para hacer el tinte, le vamos echando color mas bien escaso ya que si nos pasamos es difícil aclararlo pues este tipo de tintes no podemos trabajarlos como la pintura que echando blanco se arregla, damos un brochazo a la muestra y dejamos secar, una vez bien seca mojamos un dedo en agua y lo aplicamos sobre la muestra, eso nos dará una idea de como quedará al barnizarlo, luego vamos añadiendo color hasta conseguir el tono deseado,(siempre con el mismo proceso) cuando creamos que ya tenemos el tono, en la misma muestra le damos unos brochazos de barniz ya que al aplicar este nos dará el verdadero color. Bien ya tenemos nuestro tinte listo, ahora pasamos a aplicarlo a la madera, siempre en el mismo sentido de la veta y haciendo paños enteros, hay que controlar que no nos queden manchas ya que si no queda uniforme el color nos veremos obligados a lijar la pieza de nuevo. Si el tinte aplicado es al agua deberemos dejarlo secar muy bien entre 4 y 6 horas por lo menos, ya que si no es así, la humedad hará que el barniz se nos “vele” o estropee, esto se nota bien pues coge un color azulado o blanco, con lo cual habrá que volver a empezar de nuevo y corremos el riesgo de tener que levantar hasta el color, cosa bastante complicada ya que el tinte penetra en las fibras de la madera y es muy complicado de acuchillarlo.

Una vez teñido todo pasamos a darle barniz para ello debemos escoger el mas adecuado al acabado que queramos darle.
BARNICES.-

En el mercado tenemos una gama de tipos muy amplia, la mayoría suele ser al agua y puede ser mate, satinado o brillo también podemos mezclarlos para buscar el acabado que mejor veamos, yo recomiendo usar los incoloros para el acabado de muebles ya que nos permite aplicar debajo el tono que deseamos y luego al aplicar las diferentes manos, siempre mantendrá el mismo color, se usa dos tipos de barniz el tapa-poros o fondo y el acabado, veamos como se usa:

El barniz se puede aplicar a mano o a pistola, en el primer caso yo recomiendo usar un rodillo ya que resulta mas fácil de aplicar y suele quedar mas uniforme, pues la brocha carga demasiado producto al posarla sobre la pieza lo que nos obliga a estirarlo muy bien  y no queda tan uniforme como el rodillo.

Bien, aplicamos una primera mano de fondo o tapa-poros siempre en el sentido de veta, dejaremos secar el tiempo que nos marque el fabricante, y una vez seco procederemos a lijarlo con lija de barniz fina con cuidado de no profundizar ya que podemos llegar al color y sacarle calvas , las cuales son difíciles de reparar (como mínimo tiene que ser un grano de 220 o superior), limpiamos muy bien la pieza y aplicamos una segunda mano de fondo, repetimos el proceso de lijado.

Ahora solo queda dar el acabado para ello debemos limpiar la pieza y el entorno muy bien ya que este es el proceso final, y si queda alguna mota de polvo en el aire nos estropeara el trabajo, si se puede, conviene ponerlo en un sitio que no tenga circulación de aire pues el barniz hasta su secado total es bastante sensible a las humedades y cambios de temperatura.

Si disponemos de sitio para aplicarlo a pistola, debemos seguir el mismo proceso, pero cruzando las capas según aplicamos el mismo, es decir en cada mano de barniz aplicaremos este en dos capas mas finas una a favor de la beta y otra al través,

Tenemos también en el mercado otros barnices que ya vienen con el color incorporado, pero estos no nos permiten ser trabajados de la misma manera, sí se puede combinarlos, es decir aplicar un fondo debajo y acabarlo con uno teñido o de exterior. ¡¡OJO!! conviene comprobar que sean compatibles ya que al aplicar el acabado puede removernos las capas anteriores.

Otro tipo de barniz es la goma-laca o de muñequilla, este es el menos usado ya que es muy delicado pues se diluye con alcohol y es muy sensible a los líquidos que contengan el mismo, lo tenéis en escamas como en la foto, o listo al uso en envases pequeños

 

 

También los tenemos para uso de profesionales, estos suelen ser de dos componentes que se mezclan antes de usar, son mas duros, pero tienen el inconveniente de ser mas opacos al secar, se comercializan en envases de 20 litros y la mezcla sobrante no se puede usar pasadas unas horas.

LACADO.-

El lacado es un proceso mucho mas complejo y laborioso, se puede hacer a mano pero no nos dejará la pieza también acabada como a pistola. En el mercado tenemos lacas para muebles de diferentes colores y acabados, su proceso es mas largo que el de barnizado ya que tendremos que ir aplicando mas capas que con el barniz, hasta conseguir que la superficie quede totalmente lisa y uniforme de color antes de aplicar la ultima mano de acabado, la laca nos permite emplastecer cualquier fallo de la madera en todo momento y aunque nos pasemos con la lija, quedara tapado por la capa siguiente ya que el fondo suele ser blanco…

Un ejemplo de mueble lacado en blanco

 

 

ENVEJECIDO.-

Esta técnica se utiliza para darle al mueble un aspecto antiguo, se suele usar betún de judea o los llamados glaseadores,el betún de judea es mas bien negro, mientras los glaseadores pueden ser color nogal claro, oscuro o blancos.

Aplicación:

Dependiendo del tipo de madera que usemos y el efecto que queramos darle podemos usar uno u otro, por ejemplo: en muebles teñidos se suele usar el betún y glaseador de nogal que le dan un aspecto serio o antiguo mientras que si queremos darle un tono mas moderno podemos aplicar el blanco en contraste con los colores aplicados ambos funcionan bien con la madera de roble y castaño pues la veta que tienen permite jugar con estos productos.

Después de dar la primera mano de fondo aplicaremos el betún por toda la superficie, dejamos secar un poco para que agarre en el barniz y con un paño retiramos el exceso de producto, también podemos ir estirándolo de manera uniforme con una brocha de paleta, en ambos casos no conviene dejar producto en exceso ya que nos dejaría el fondo totalmente opaco.

Dejamos secar y luego aplicamos la segunda mano de fondo con cuidado de no remover el producto, si damos el barniz a brocha es muy fácil que nos ocurra esto por eso recomiendo que se pruebe en un trozo de tabla antes para ver como queda y como nos responde el material.

Otra técnica muy usada es el craqueado de muebles, se suele aplicar para muebles lacados o a los cuales vamos a pintar algún motivo una vez terminados.

Aplicación:

Preparamos la base del color que queramos ver entre las grietas que vamos a sacar con este producto, luego aplicamos el craquelador y finalmente el acabado del color dominante final, según apliquemos iremos viendo que la pintura se agrieta, eso es normal pues ese es el efecto que nos da el producto en cuestión.

También podemos envejecer la madera dándole una mano de pintura oscura debajo, aplicar un acabado fuerte y luego ir gastando la ultima capa de manera que nos asome el color del fondo, de este modo le damos un aspecto de desgaste al mueble el cual podemos incluirle motivos pintados a mano, para pintar encima de lacas o barnices usaremos pintura acrílica o oleos, ya que una vez echo el dibujo no aplicaremos mas producto de ningún tipo.

Estas técnicas iremos colgándolas mas detalladamente en un apartado mas extenso…